Cuatro disertaciones apocalípticas sobre un fracaso

Obra para Saxo Barítono solista y grupo instrumental (fl, ob, fg, trb, vj, vla, piano y percusión), escrita entre 1993 y 1994.

Esta obra en su momento fue obviada traumáticamente en el catálogo por el lamentable episodio de injusticia al que se vio sometida, al ser la única obra de un afamado concurso  para jóvenes compositores que fue descalificada por el único miembro que formaba el jurado de preselección, con cuyo acto despejó el camino para que la persona de su confianza, con la que mantenía una relación simbiótica de estudiante-intérprete de sus obras, tuviese la opción garantizada para acceder al premio, como así fue (y todos esperábamos). Ese mismo año, esta persona en cuestión se llevó la totalidad de los premios, con el mismo tipo de jurado en todos ellos. Curiosamente esa lluvia de premios coincidió con la adquisición de un oneroso inmueble.

El título de la obra no fue elegido al azar, ni tan siquiera refleja lo expuesto por la música allí escrita, fue un ejercicio premonitorio de lo que luego ocurrió, una vez conocida la participación de dicha persona. De hecho, todo lo acaecido ayudó a tomar la determinación de no volver a acercarme a un concurso de estas características en toda mi vida, como así ha sido.

La obra, tratada con un exponente importante del saxo de la época, fue excluida por mi  y encerrada bajo mil llaves tras los hechos acontecidos. Hoy tengo el ánimo suficiente para rescatarla, ya que aun no ha sido estrenada por lo antes relatado y desde luego la obra no merece caer en el olvido por un pretérito hecho delictivo realizado por ajenos.

Subo la totalidad de la obra en fotografía del original ya que aun no la he digitalizado. En aquella época no existía software suficientemente desarrollado como para escribir este tipo de grafías (el original está en tinta china).

Ni que decir tiene que, antes de ser interpretada, la obra debe ser revisada porque, entre otras cosas, en aquella época, los compositores jóvenes y humildes, como el que suscribe, con el mercado bibliográfico disponible en España y con escrúpulos suficientes como para no reptar bajo los «santones», no contaba tan siquiera con material para la correcta digitación de los multifónicos del saxofón barítono, aunque el método Les son múltiples aux saxophones de Daniel Kientzy ya se hubiera publicado en 1982 y el buen método de Bruno Batolozzi New sounds for woodwind tampoco ofreciese alternativas para dicho instrumento.

PD. La determinación de rescatar esta obra se la debo al I Campus Sax, organizado por Sigma Project celebrado en la UAX, y sobre todo al impresionante estreno, por parte del Dúo Andrés Gomis-Kayoko Morimoto, y más que exitosa acogida de mi obra Hanshakou Kôbô (Fábrica de Reflejos), ya que durante la conferencia que di allí, se conjuraron las condiciones necesarias para sacarla a colación.

El que suscribe es siempre consciente de que gran parte del tejido social que concreta y circunda el mundo académico o sinfónico gusta del eufemismo, la condescendencia con el «poderoso» y el fácil desentendimiento de todo aquello que puede sugerir cierta contaminación de la aparentemente eterna pulcritud, detesta, por todo lo anterior, la denuncia de lo «oficialista» y todo lo que conlleva subversión de la universalidad de los entes y las sacrosantas figuras jamás inopinadas del establishment. Esa es la actitud que no crea problemas, asegura la pervivencia y permite jugar a la rebeldía pueril «sotto voce» de la queja en ámbitos de plena confianza cuya crítica muere a la misma velocidad que nace en este entorno hermético. Luego se sorprenden de los que no callan, pero estos suelen hartarse de las plañideras sempiternas que lucen amplias sonrisas antes los sujetos recientemente dilapidados (casi siempre con algo de merecimiento).

Pero como uno nunca se ha esforzado por agradar o gustar a nadie, salvo al propio entendimiento de lo que considera honesto, ni tampoco a buscar amigos o relaciones sui generis, aunque contar este tipo de historias no es lo más adecuado para sobrevivir en este entorno servil lo cuento, porque la verdad siempre es un acto revolucionario, al igual que la Música.

I Movimiento

Disertaciones 1

Disertaciones 2

Disertaciones 3

Disertaciones 4

II Movimiento

Disertaciones 5

Disertaciones 6

Disertaciones 7

Disertaciones 8

Disertaciones 9

Disertaciones 10

Bienvenida al mundo tras 23 años de injusta y equivocada condena por mi parte, tu tataranieta Hanshakou Kôbô te ha liberado…

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